jueves, 11 de febrero de 2016

Libro: Evolución Humana   Autor: Roger Lewin

Hace 50.000 años, un pequeño grupo de hombres y mujeres abandonó África en busca de alimento. Eran los supervivientes de una cruda glaciación. Hoy, 2.000 generaciones después y con una población mundial de 7.000 millones de habitantes, cuesta pensar que sean los antepasados comunes de todos nosotros.
Nuestro ADN revela que todos somos una única raza. Los distintos caracteres sólo son las adaptaciones que nuestros antepasados desarrollaron al poblar los distintos rincones del planeta. Todos somos parientes, no tan lejanos.
Nuestra especie, el homo sapiens, nació hace 100.000 años. Si la historia de la Tierra estuviera contada en un día, el hombre aparecería 1'7 segundos antes de la medianoche. Somos unos recién llegados. El homo sapiens fue la especie elegida, la que sobrevivió y evolucionó. Antes, otras especies parecidas lo intentaron sin éxito y se extinguieron, como el neanderthal.
También el hombre estuvo a punto de desaparecer en varias ocasiones. Su inteligencia, creatividad y las mutaciones genéticas le salvaron de la extinción. Los cambios climáticos provocaron el salto evolutivo de la especie humana.

El estudio de los restos fósiles y los análisis genéticos del ADN nos remonta al origen del hombre y su evolución. Los restos humanos más antiguos están en Sudáfrica. Hace 50.000 años, una glaciación estuvo a punto de acabar con la humanidad. Sólo unos centenares sobrevivieron, cobijados en cuevas de la costa sudafricana. Se alimentaban de tubérculos y productos del mar.
Pero llegó un momento en que los alimentos escaseaban. Abandonaron África y emprendieron viaje hacia el sudeste asiático. Sorprendentemente, la primera zona que poblaron fue Australia. En aquella época el nivel del mar estaba muy bajo y sólo 250 km de agua separaban Asia de Australia. Continúa siendo un misterio cómo lograron cruzar, pero es un hecho que lo hizo. Los restos fósiles de hace 50.000 años lo confirman. 
Hace 45.000 años poblaron Asia central, la India y China. El grupo de la India se adaptó muy bien y creció rápidamente. El grupo de China, en cambio, quedó aislado durante muchas generaciones. Desarrolló mutaciones genéticas para adaptarse mejor a su hábitat. Así nacieron los rasgos asiáticos. Pero el clima volvió a cambiar y fuertes sequías asolaron Asia. El grupo de Asia central partió hacia tierras más frías en busca de pastos. Fueron los primeros pobladores de Europa, hace 40.000 años.

El hombre no llegó a América hasta hace 15.000 años. De nuevo, un cambio climático fue determinante. Durante la última glaciación, un grupo asiático cruzó el estrecho de Bering congelado. Al volver a subir el nivel del mar, quedó aislado en el nuevo continente y desarrolló los rasgos indígenas característicos.
Hace tan solo 500 generaciones que el hombre terminó de conquistar todas las zonas habitables del planeta. 

Los cambios climáticos dominan la evolución del ser humano. Hoy nos enfrentamos a un nuevo cambio climático de consecuencias impredecibles.



Libro: Historia de La Segunda Guerra Mundial

 Autor: Salvat

Ha sido el conflicto armado más sangriento en la historia, suscitado entre 1939 y 1945, en el que participaron diversos países de todo el mundo, los cuales se dividieron en dos bandos: los Aliados y las Potencias del Eje.
Las tensiones del Tratado de Versalles, uno de los principales tratados de paz con los que se puso fin a la Primera Guerra Mundial,parecieron superadas en la conferencia de Locarno de octubre de 1925, pero en realidad no fue así, y esto, junto a otros factores, fueron las causas que desencadenaron en la Segunda Guerra Mundial. En Asia, en 1927, el primer ministro japonés Tanaka Giichi, públicamente manifestó el deseo de expansión en China, y en 1931 los japoneses ocuparon la Manchuria, una región al noreste de China, y poco después, atacaron Shanghai. Esto conllevó tensiones internacionales y obligó a Japón, en 1932, a salir de la Sociedad de Naciones (SDN).
En el año 1936 Alemania ocupa la tierra del Rin, con lo cual nace el eje Roma-Berlín, y después de esto nace el pacto Antikomintern, que Alemania firma con Japón, en el cual declaran la hostilidad contra el comunismo, liderado por la Unión Soviética. En 1937 el emperador Hiro-Hito de Japón ordena a sus tropas invadir China.
El 1 de septiembre de 1939 las tropas alemanas entran en Polonia, tras lo cual Francia y Gran Bretaña le declaran la guerra, y con esto inicia la Segunda Guerra Mundial.
Se crearon dos bloques:
– Los Aliados: Gran Bretaña, EEUU, Francia y la Unión Soviética
– Las Potencias del Eje: Alemania, Italia y Japón
Durante 1939 y 1945 se desarrollan una serie de intensas batallas por diferentes partes del mundo, las cuales culminan con el lanzamiento de dos bombas atómicas por parte de Estados Unidos contra ciudades japonesas.
Las consecuencias de esta guerra podemos mencionar lo siguiente:
– Se estima que hubo entre 55 y 70 millones de muertos a causa de la Segunda Guerra Mundial, incluyendo bajas civiles y militares, siendo la Unión Soviética y China los países más afectados. Se estima que más de 6 millones murieron en los campos de exterminio alemanes.
– Se creó también la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en 1945, en reemplazo de la Sociedad de Naciones, la cual había fracasado en su tarea de prevenir la guerra. A diferencia de la Sociedad de Naciones, la Organización de las Naciones Unidas tomó un papel más activo en el mundo.



miércoles, 10 de febrero de 2016

Sor Juana Inés de la Cruz

Escritora mexicana, la mayor figura de las letras hispanoamericanas del siglo XVII.
Su espíritu inquieto y su afán de saber la llevaron a enfrentarse con los convencionalismos de su tiempo, que no veía con buenos ojos que una mujer manifestara curiosidad intelectual e independencia de pensamiento.
Tenía punto de reunión de poetas e intelectuales, como Carlos de Sigüenza y Góngora, pariente y admirador del poeta cordobés Luis de Góngora (cuya obra introdujo en el virreinato), y también del nuevo virrey, Tomás Antonio de la Cerda, marqués de la Laguna, y de su esposa, Luisa Manrique de Lara, condesa de Paredes, con quien le unió una profunda amistad. También llevó a cabo experimentos científicos, reunió una nutrida biblioteca, compuso obras musicales y escribió una extensa obra que abarcó diferentes géneros, desde la poesía y el teatro (en los que se aprecia, la influencia de Luis de Góngora y Calderón de la Barca).
El obispo, Manuel Fernández de la Cruz, había publicado en 1690 una obra de Sor Juana Inés, la Carta athenagórica, en la que la religiosa hacía una dura crítica al “sermón del Mandato” del jesuita portugués António Vieira sobre las “finezas de Cristo”. Pero el obispo había añadido a la obra una “Carta de Sor Filotea de la Cruz”, es decir, un texto escrito por él mismo bajo ese pseudónimo en el que, aun reconociendo el talento de Sor Juana Inés, le recomendaba que se dedicara a la vida monástica, más acorde con su condición de monja y mujer, antes que a la reflexión teológica, ejercicio reservado a los hombres.
En la Respuesta a Sor Filotea de la Cruz (es decir, al obispo de Puebla), Sor Juana Inés de la Cruz da cuenta de su vida y reivindica el derecho de las mujeres al aprendizaje, pues el conocimiento “no sólo les es lícito, sino muy provechoso”. La Respuesta es además una bella muestra de su prosa y contiene abundantes datos biográficos, a través de los cuales podemos concretar muchos rasgos psicológicos de la ilustre religiosa. Pero, a pesar de la contundencia de su réplica, la crítica del obispo de Puebla la afectó profundamente; tanto que, poco después, Sor Juana Inés de la Cruz vendió su biblioteca y todo cuanto poseía, destinó lo obtenido a beneficencia y se consagró por completo a la vida religiosa.
Murió mientras ayudaba a sus compañeras enfermas durante la epidemia de cólera que asoló México en el año 1695.Sus obras completas se publicaron en España en tres volúmenes: Inundación castálida de la única poetisa, musa décima, Sor Juana Inés de la Cruz (1689), Segundo volumen de las obras de Sor Juana Inés de la Cruz (1692) y Fama y obras póstumas del Fénix de México (1700), con una biografía del jesuita P. Calleja.
En la poesía de Sor Juana Inés de la Cruz creó numerosas y elocuentes composiciones profanas (redondillas, endechas, liras y sonetos), entre las que destacan las de tema amoroso, como los sonetos que comienzan con "Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba" y "Detente, sombra de mi bien esquivo". En "Rosa divina que en gentil cultura" desarrolla el mismo motivo de dos célebres sonetos de Góngora y de Calderón, no quedando inferior a ninguno de ambos. Sor Juana empleó las redondillas para discusión de carácter psicológico o didáctico en las que analizan la naturaleza del amor y sus efectos sobre la belleza femenina, o bien defiende a las mujeres de las acusaciones de los hombres, como en las célebres "Hombres necios que acusáis". Los romances se aplican, con flexibilidad discursiva y finura de notaciones, a temas sentimentales, morales o religiosos (son hermosos por su emoción mística los que cantan el Amor divino y Cristo en el Sacramento). Entre las liras es célebre la que expresa el dolor de una mujer por la muerte de su marido ("A este peñasco duro"), de gran elevación religiosa.
Primero sueño, poema en silvas de casi mil versos escritos a la manera de las Soledades de Góngora en el que, Sor Juana describe, de forma simbólica, el impulso del conocimiento humano, que rebasa las barreras físicas y temporales para convertirse en un ejercicio de puro y libre goce intelectual. El poema es importante además por figurar entre el reducido grupo de composiciones que escribió por su propia iniciativa. El trabajo poético de la monja se completa con varios hermosos villancicos que en su época gozaron de mucha popularidad.  






lunes, 14 de diciembre de 2015

Los tres aspectos de la utilización de fuentes históricas

Fundamentación
Demostración
Verificación
Se refiere a la fuente histórica de la que parte el investigador. Es el punto prístino de donde surgirá el interés, la idea de conocer y demostrar tal o cual suceso, tradición, comportamiento o idea que se quiera investigar.
Puede ser un documento escrito, un objeto o un testimonio oral.
Es el trayecto que se sigue en la investigación. No basta con contar con una base sólida, se necesita desarrollar adecuadamente la investigación. Entiéndase por adecuadamente, la correcta interpretación de las fuentes consultadas. Las aseveraciones que se realicen durante la investigación deben estar sustentadas en la demostración constante. Esto no significa que se necesiten hacer cortes intermedios, con el fin de demostrar lo investigado hasta ese momento; sino que durante la investigación no debe salirse de la correcta interpretación de las fuentes. La capacidad del investigador para observar, es decir, su mirada epistemológica, le permitirá verlas desde diferentes enfoques y con distintas posibilidades de interpretación.
Se refiere a que una vez concluida la investigación histórica deberá ponerse a consideración del lector el lugar exacto de donde se obtuvieron las fuentes consultadas, esto permitirá contar con la confiabilidad necesaria y la suficiente certeza de que los resultados son producto de una investigación seria y científica.






Fuentes Primarias y Secundarias de la Historia

                   Fuentes Primarias
Fuentes Secundarias
Son los documentos, testimonios u objetos originales que le permiten al historiador investigar directamente en ellos, sin la intervención de un intermediario (traducción, paleografía, edición, ente otros), pues se corre el riesgo de partir de una interpretación, o segunda lectura. Generalmente las fuentes primarias pertenecen al mismo período histórico que se esté investigando, pero no necesariamente; por ejemplo, puede haber varios años de diferencia entre dos documentos originales, pero si ambos tratan de un mismo suceso, no dejan de ser fuentes primarias en la misma investigación.
Son los resultados concretos de la utilización de las fuentes primarias, es decir, libros, ensayos, artículos, biografías, monografías, entre otros. Este tipo de fuentes no son de poco valor, pues son el producto de años de investigación histórica. Y para la mayoría de las personas, es la única posibilidad que tienen para conocer sobre temas históricos. Tómese en cuenta, por ejemplo, las dificultades físicas, económicas, de tiempo y capacidad de investigación, que representaría el que todos los que quisieran conocer sobre algún tema histórico, tuvieran que acudir personalmente a consultar en las fuentes primarias.
Es necesario advertir que no hay una clasificación única y absoluta acerca de la fuentes primarias y secundarias, sin embargo, exponemos a continuación una que consideramos puede ser útil para distinguir ambas.
Escritas:
a) Documentos públicos o privados (oficiales, políticos,
administrativos, jurídicos, económicos, educativos, religiosos,
particulares; ejemplos: testamentos, fe de bautismo, actas,
informes económicos, listas de asistencia, cartas, diarios
personales, entre otros)
b) Publicaciones (bandos, gacetas, periódicos, entre otros)
c) Literarios (poemas, cuentos, borradores de novela, crónicas, artículos, ensayos, entre otros).
Iconográficas:
a) Plásticas (pintura, escultura, arquitectura)
b) Gráficas (fotografía, dibujos, caricaturas, grabados, carteles,
afiches, entre otras)
Orales:
a) Directas (personas que presenciaron el suceso, o que les contaron dicho suceso).
b) Grabaciones (filmes, audiovisuales, cine, videos, entre otros).
Escritos
(libros, revistas, periódicos, entre otros)
Auditivos (grabaciones de conferencias, entre otras).

Auditivos y visuales
(teleconferencias, videoclips, entre otros).



miércoles, 9 de diciembre de 2015

Una mirada al segundo encuentro regional de tutoría “La tutoría y los valores”
La implementación de redes de tutorías a través de la convocatoria de Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) y el logro de los trabajos que se ha realizado al interior de las mismas, como síntoma y concreción de una necesidad imperante en un país que lucha por lograr una cultura basada en la educación como principal motivo. Y por primera ocasión se contó con la impartición de cursos talleres sobre las temáticas de valores y responsabilidad social, así como herramientas para la acción tutorial.
Trabajar constantemente por los alumnos como representantes de la ciudadanía, como motivo esencial de nuestra participación, es asumir la labor del educador como ejemplo y transmisor de disciplinas, hábitos y comportamientos, así, el trabajo de tutoría académica, incrementa en mucho nuestra capacidad de entrega al trabajo, nos encontramos frente a la necesidad de investigar las propuestas y los resultados, de adquirir nuevos conocimientos; la didáctica y la pedagogía se vuelven áreas que nos apremian constantemente en la búsqueda de mejoras al trabajo de acompañamiento a los estudiantes que todos nosotros hacemos como tutores.
Por eso es importante asistir a los foros, porque el trabajo en equipo es mejor, para saber las experiencias de nuestros compañeros, al igual que contemplar nuestras fortalezas como nuestras debilidades y de ahí partir para mejorar y lograr lo que se pretende.
Se pueden dar diversas contribuciones de diversos tipos por ejemplo: documentación de experiencias, ensayos, propuestas de acción, reportes de investigación y carteles.
De igual manera la participación honrosa de otros profesores, que nos mencionan de las participaciones académicas planteadas en el foro corrobora que las preocupaciones que se discuten en común logran mejores propuestas de solución. La comunidad se fortalece con la asistencia de profesores que han investigado y trabajado con propuestas importantes para llegar al foro con los que se presentaron en el área de oralidad y escritura. El problema planteado por la posmodernidad y el lenguaje punto focal de los nuevos paradigmas, pero nos centraremos en el terreno comunitario y solidario de los alumnos trabajando con alumnos, hacer que participen los alumnos, la reflexión sobre el valor del tutor, su presencia, la figura que siempre ha sustentado a lo largo de la historia de la educación y su actualización ayudándose de las nuevas tecnologías.

Se presentaron propuestas que se considera para trabajar los valores en los ejes trasversales curriculares. La comunidad propone que todas las asignaturas se vuelquen sobre la recuperación ética de la educación continua, ya que cada uno de nosotros somos el ejemplo y perseverancia de la transmisión de información, conocimiento reflexivo y sustentado en conductas benéficas.

sábado, 28 de noviembre de 2015

La formación de una conciencia histórica

Parte I: El camino en construcción
Se menciona la variedad de autores acerca de la formación de una conciencia histórica.
Nos menciona las dos partes en que está integrado este volumen colectivo la primera “Investigación y reflexiones sobre la enseñanza de la historia”, la segunda “Aportaciones en la enseñanza de la historia”.
Ambas giran en entorno a un problema en nuestro país, en las regiones se empiezan la construcción de los sentidos, propias de los saberes históricos y la proyección en la formacion de las identidades colectivas. Muchos autores aportan por diversas vías, la problematización en el ámbito de la enseñanza de la historia.
Esta problematización del campo en la perspectiva de distintos niveles escolares que abarcan desde la escuela básica hasta la universidad con los distintos sujetos educativos de lo que se incluyen son las reformas educativas, capacitación de los docentes, los libros de texto, etc., y si los planteamientos prometen analizar la enseñanza de la historia, no escapan a los vericuetos de la investigación así como de la difusión y divulgación del conocimiento histórico, con sus contradicciones, sus debilidades y aciertos.
En medio de este campo de tensiones desfilan ante nosotros, lectores, distintos escenarios permeados por interrogantes, soluciones, experiencias, balances críticos y propuestas.

Dedicada durante toda una vida a la enseñanza de la historia en la UNAM, en distintos momentos del transcurrir de nuestras sociedades mexicanas, Andrea Sánchez Quintanar discurre y comparte sus preocupaciones en torno a las actuales sociedades convertidas, vertiginosamente, en una parte de la “aldea global”, que corre el peligro de despojarnos de lo propio, de las identidades colectivas sólidamente enraizadas en la diferencia histórico-cultural.
En esta crítica, emplea una metáfora muy afortunada, la de pueblos bonsai, puesto que la aniquilación de la conciencia histórica representa sociedades de “raíces mutiladas que les impidan crecer y constituirse con la plenitud que su naturaleza y su historia les permiten adquirir” Queda claro que la toma de decisiones en la enseñanza de la historia es un asunto estrechamente vinculado con el poder, en la medida en que la conformación de la identidad y la conciencia crítica desembocan, por fuerza, en un horizonte de posibilidades. Frente a ello, desde una perspectiva profundamente humanista deposita el sentido de la historia, de su enseñanza, en el “actuar con plena conciencia de mí y de mi entorno, entender y asumir los procesos sociales y tomar posición consciente respecto de ellos [lo que nos conduce al] actuar plenamente humano”. Actitud que se proyecta a la docencia en toda la extensión de la palabra. Para ella, el reto actual de la enseñanza de la historia consiste en no limitarse al qué y cómo, sino al por qué y para qué.
La enseñanza de la historia leída por Oresta López, hace un recorrido por los efectos de las recientes reformas que tienen en la enseñanza de la historia, discurre sobre las aportaciones de este cuerpo de saberes a la formación de ciudadanos, como una de las vías privilegiadas para el aprendizaje de la convivencia en la pluralidad y diversidad, pasando por el filtro de la crítica nociones que forman parte de nuestro lenguaje, tales como “unidad nacional”, mestizaje, etc., que habrán de ser recreadas desde la mirada que ofrece la historia reflexiva y crítica, que habrá de dirigirse a los temas pendientes, a los actores olvidados, silenciados, discriminados.
La enseñanza de la historia a través de reciente reformas educativas, la de 1992 y la de 2004 donde se enfoca Adelina Arredondo y se encuentran los diversos actores con conflictos multifacético entre SEP, SNTE, gobiernos estatales, partidos políticos, etc. Entre ambos se da las preocupaciones y debates, centrados en los contenidos y métodos hacia la discusión al tiempo destinado de estudio, su lugar en el currículo, con lo cual pareciera que hoy se está tocando fondo en el asunto al llegar a plantearse, desde una perspectiva pragmática y utilitarista, la pertinencia o no de su enseñanza. Al igual de los educadores que trabajan con poblaciones indígenas, Amalia Nivón, plantea contenidos y dispositivos para que estas poblaciones se sientan integradas en la perspectiva de lo nacional a través del conocimiento de la historia local de sus comunidades y la comprensión del papel que han desempeñado como sujetos históricos.
La autora Lucia Martínez nos menciona de la transculturalidad sobre los migrantes mexicanos a estados unidos que mantienen vivas sus tradiciones, costumbres de su país de origen, pero en el siglo XX, se da la pérdida y se genera una actitud de resentimiento sobre los invasores.
María de los Ángeles Rodríguez, preocupado por el escaso interés y el rechazo, de cómo la ocasión propicia para salir sobre la enseñanza de la historia. Logra resituar los contenidos de aprendizaje y la actualización docente, en la medida en que el propósito no es formar historiadores, sino enseñar a los estudiantes a pensar históricamente.
Valentina Torres Septién, nos menciona que el camino siempre está en construcción en la búsqueda de formas viables que hagan realidad el reclamo de Pierre Villar, a tono con los constructivismos, para “el pensar históricamente”.



Parte II. Homenaje a Mireya Lamoneda

Nos menciona de que no solo los historiadores, sino que todo los interesados en la difusión de la cultura histórica en la escuela nos veremos seducidos, sino los educadores, psicólogos, sociólogos, etc. Porque en otros campos disciplinarios, las enseñanzas del Clío aparecen como una fuente inagotable de conocimientos.
María Lamoneda y Luz Elena Galván aportan a las enseñanzas de Clío un recurso fundamental que, no obstante haber sido recuperado en los libros de texto oficiales del nivel primario, redujo su utilización al pequeño espacio-tiempo destinado a una asignatura. Un ejemplo es la línea del tiempo, que nos mencionan las autoras que no es necesario elaborar una cronológica detallada, el maestro debe de estudiar acerca del periodo representado, identificar y diferenciar los hechos, para que la enseñanza de la historia adquiera sentido.
Varios autores buscaban respuestas acerca de porque la historia es una problematización, algunos mencionan sobre los aburridos cuestionarios y sobre el uso de los materiales didácticos y realizan innovadores trabajos para que todos se incluyan tanto alumnos, padres de familia, docentes, se involucren en la historia, porque la historia se enseña para la vida no necesariamente requiere de los libros de textos o de los recursos didácticos innovadores.
María Guadalupe Mendoza, nos dice que el profesor debe realizar un análisis de su práctica para identificar los problemas que enfrenta. Esto lo llevara a reconstruir su concepto de historia y su enseñanza para seleccionar la jerarquía y enseñar a los alumnos, para hacerles correcciones en las dudas que tengan, de esta manera se crea un aprendizaje nuevo en los alumnos que será significativo.
Para que los alumnos no noten el libro aburrido, es importante hacer una lectura problemática que permita la reflexión, darle sentido a lo leído.
Es importante el uso de otras estrategias para hacerse notar la enseñanza de la historia como las actividades extraclase (visitas a museo, y análisis de obra de arte y caricaturas políticas).
Otros autores nos mencionan sobre sus preocupaciones pedagógicas encontradas en la interacción áulica, sobre lo que se sabe y no únicamente en lo que se espera del alumno esto es una posible solución, porque los alumnos ya tienen conocimientos previos en el momento en que socializan y cuando se les fuerza a desarrollar un conocimiento de complejidad cuentan con el repertorio necesario.

Con este artículo se rompe en pedazos nuestro imaginario en torno a las condiciones institucionales ideales para la enseñanza de la historia y, por ello, esta experiencia abre vetas para transitar hacia una enseñanza alternativa, responsable, creativa y autogestiva. 

miércoles, 18 de noviembre de 2015

México viejo y anecdótico

 

Obra histórica que recorre los cuadros costumbristas del México colonial, escrita por Luis González Obregón; escritor, historiador, bibliotecario, cronista vitalicio de la ciudad de México y general de brigada durante la Revolución mexicana.

González Obregón estudió en la Escuela Nacional Preparatoria, recibió clases de Ignacio Manuel Altamirano, de quien aprendió la pasión y el arte de recrear la historia como si fuera un viaje interminable de cuentos y leyendas, que nos llevan de los hechos verídicos hacia la cotidianidad. En 1885, al lado de otros grandes intelectuales, fundó el Liceo Mexicano Científico y Literario que subsistió hasta 1894; colaboró en el Museo Nacional de Antropología. En 1911 se le encargó la Comisión Reorganizadora del Archivo General de la Nación; más tarde, asumió la dirección del AGN hasta 1917. Asimismo, ingresó como miembro de la Academia Mexicana de la Lengua y de la Academia Mexicana de la Historia, presidió esta última de 1919 a 1922. Antes de fallecer –el 19 de junio de 1938, en la ciudad de México– una ceguera le impidió seguir escribiendo sobre la vida costumbrista y anecdótica del México virreinal.
El fondo bibliográfico del gran escritor, custodiado en la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia, está conformado por más de 10 mil volúmenes; sobresalen 500 obras con dedicatorias autógrafas de otros intelectuales, señal inequívoca de que fue amigo de sus pares.

El ejemplar de México viejo y anecdótico, es invaluable porque ostenta una dedicatoria autógrafa del autor para el médico Ricardo César Margáin, y por acompañarse de un "testigo": un recorte de periódico que habla de la venta de Palacio Nacional hace ya algunos siglos, pertenece al Fondo Bibliográfico "Arquitecto Carlos Lazo Barreiro" y es un buen ejemplo para hablar de la majestuosa facilidad que tuvo "Ronzalitos" –como cariñosamente le llamaban sus allegados– de indagar en las fuentes documentales hasta "hallar" el hecho histórico.